En
Revelstoke me tope con un
rastaman que s
dirigia a
The Kootneys y me dijo si me
queria pasar por unas aguas termales(no comerciales)en medio del bosque, tras varias horas de dudas me
parecio que
podria ser un buen reconstituyente
despues de atravesar casi toda
Canada en
autoestop; mas tarde se nos
unio al grupo una
autiestopista que venia de la costa Oeste (Originaria de
Quebec) iba a
Nelson para hacer algo de dinero tocando por las calles su bonita Guitarra.
Tras varias horas de espera, la
Quebecua decidió separarse del grupo pensando que eramos un grupo demasiado numeroso para hacer
autoestop. Aun recuerdo sus palabras cuando pasaba una furgoneta estilo
hippy, la
clasica wolswagwen camper amarilla reformada, "odio a esa gente"
decía.
Al final conseguimos que parara un coche lleno de perros, iban babeando todo el rato, pero
estábamos contentos, las aguas termales nos esperaban y al
rastaman le brillaron los ojos al ver un billete de 100 dolares con el cual
pagué un par de hamburguesas.
Lo que sucedió en medio del bosque no es momento para contarlo ahora,
quizá forme parte de otra historia, pero ahora
quería contar la historia del sanador que me
recogió en su
coche cuando hacia
autoestop después de pasar dos
días en el
termalismo de los hombres libres. El hecho es que cuando empezamos a hablar
surgió el tema del camino de Santiago, y me comento que el practicaba una forma de
sanación basada en la
sabiduría de los cruzados. Me llamo la atención, una simple coincidencia? o
todavía estaba en el camino de Santiago, ya que la
mayoría de mi viaje se
dirigía hacia el Oeste.
Acepte una sesión de
sanación, el hombre paró el coche y saco una silla y un cristal de cuarzo enorme, me dijo que cerrara los ojos y yo
pensé : este es el momento en el que me pega con la piedra en la cabeza y me roba todo lo lo que llevo,
Ja ja ja.
Al
día siguiente llegue a
Wymer el primer pueblo de
The Kootneys en el que pase un tiempo y
allí había en un letrero un
fósil de una concha marina como la del camino de Santiago, era inmensa, imposible de pasar desapercibida, tres coincidencias
quizás?